11 dic. 2011

Choque, Excusa, Abrirán nuevos bares

Trés poemas inconexos
.



Choque


El gesto congelado de una enfermedad.
Un gesto congelado me recuerda lo
palpitante que es el paso por el cuerpo.
Todos arqueamos la boca, abrimos los
ojos, miramos al lado y saludamos
desesperados.
Todos buscamos manos y lamentamos
los finales;
de un buen rato
de una vida
una mascota
un gato atropellado
en frente, recién.

Una línea de no cruzar
porque un choque puede ocurrir.

El cuerpo
El cuerpo tirado
después de un accidente
con su manto encima.
¡Son uno!
Todavía no llega la familia
y la piel se pega al plástico
por condensación.

La manta naranja de la muerte
Tú no tienes dónde caer.







Excusa


Rompemos los vidrios sin recoger los pedazos. Derramamos sin secar y fumamos sin ventilar, con tos. No hemos despertado mientras en el centro de la ciudad marchan miles, avanzan, el club de la corriente. Soy otro, exaltado pero indeciso, prepotente y vacío, cada vez menos. Sin embargo, ese espectáculo, la infección marchando por mi voluntad, es para mí abrazador e inevitable, inmovilizador. Me desnutro, marchantes, me he deshecho antes de salir a la calle. Y es así, conmigo, como se opacan generaciones, pueblos, tiempos. Un motor dando pana.








Abrirán nuevos bares


A pesar de la noche sin viento
y de los gatos.
Los motores que siguen funcionando
los hospitales y bencineras abiertas
más caros que nunca.

A pesar de ti y tu odio,
de cómo me has transformado
en el pozo árido de tu decepción,
mañana se llenarán de nuevo los parques,
se reabrirán los gritos
y despertarán juntos mil matrimonios.

La alfombra humana seguirá
enferma y condenada
sin esconder más
que una cicatriz en el terreno,
pero
abrirán nuevos bares
gente todavía dejará buenas propinas
limosnas
y los talleres de mecánica automotriz
abrirán de nuevo
estridentes
aceitados
negros.




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